1981

Las necesidades de regaderas más grandes se volvieron evidentes. Recién habíamos exportado calentadores a Brasil y, como agradecimiento, nos enviaron su propia versión en plástico con una regadera de mayor diámetro, lo que nos impulsó a desarrollar nuestra propia alternativa.

Así surge la primera versión rudimentaria de un calentador con regadera de 5 pulgadas, utilizando un plato de melamina atornillado y una regadera de acrílico transparente de 1/8”, perforada con los orificios necesarios. Funcionaba bastante bien, pero era frágil; el plato plástico no tenía la firmeza requerida, por lo que la opción era mantener ese material o migrar a metal. Por esta razón, su período de fabricación fue muy corto.

Para entonces, ya había quedado atrás la etapa de la resistencia enrollada. Se utilizaba la nueva línea denominada TX, a dos puntos. El TX-300 evolucionó al TX-300 Charger, que permitía trabajar a 24 amperios con resultados notables, aunque resultaba demasiado pesado. Esto se debía a que su interior estaba compuesto por cemento y yeso, formando un revestimiento térmico eficaz pero considerablemente denso. Esta tecnología se utilizó durante más de un año, hasta que escaseó la resistencia calibre 18, obligándonos nuevamente a innovar.

Ante esta situación, nos vimos forzados a implementar un sistema de múltiples resistencias, ya que la única disponible era calibre 22. Esto implicaba trabajar con resistencias más largas, por lo que la única opción viable fue dividirlas en dos resistencias de 14 amperios cada una, fabricadas a partir de carrete. Fue una solución funcional, aunque implicaba un nivel de riesgo considerable.

El tiempo distingue lo original de lo demás.