
Inicios de 1978
El terremoto en Guatemala de 1976 dejó a la empresa en quiebra total. Miles de clientes habían desaparecido y quienes permanecían, por razones evidentes, no podían cumplir con sus pagos. En esa época, Goliat comercializaba sus productos mediante ventas de casa en casa, generalmente a crédito.
Tras lograr la recuperación, la fábrica se trasladó de la Avenida Elena hacia Villa Nueva. Se reestructuró completamente la forma de trabajo y se inició con un nuevo modelo denominado Calentador Inteligente (hoy conocido como autorregulable). Este desarrollo respondió a la necesidad de ofrecer agua caliente sin cambios bruscos de temperatura ante variaciones en la presión.
El terremoto también provocó cambios significativos en el manejo del agua potable en el país, incluyendo la implementación de bombas y depósitos subterráneos para suplir la falta de infraestructura. Gran parte de la red de distribución quedó destruida, lo que dificultó ofrecer un producto funcional. El sistema de dos resistencias inteligentes permitió resolver este problema y dio origen al calentador Goliat TX-500.
El TX-500 operaba en dos etapas: una de 22 amperios y otra de 30 amperios. Esto lo colocaba al límite de lo permitido por la empresa eléctrica, lo que generó algunas consecuencias, incluyendo la reposición de acometidas en viviendas de clientes. A pesar de ello, su popularidad fue notable, convirtiéndose en el modelo principal de la marca. Por su parte, el modelo austero R300 desapareció y evolucionó al TX-300. Asimismo, la resistencia en espiral enrollada en núcleo de madera fue reemplazada por una resistencia flotante a dos puntos.
y quienes las crean








